martes, 29 de diciembre de 2009

11 La Trinchera y la Luna

11 La trinchera y la luna


El mar en la cara de los ángeles.
Son espejos los ojos como platos.
Dulces cánticos en un final previsto.
Guiones que se cumplen en nuestros años.

¿Quién ha vencido la batalla?
Al otro lado siguen los acontecimientos.
Yo estoy aquí, en esta tierra.
El café es bueno en este lugar.
Aquí no hay guerra.

En tristes camas – volviéndose tristes hojas –
mujeres revolviendo hombres.
Espejos como hojas afiladas a las seis de la mañana.
Un vinilo de Loquillo cortando el tiempo.
Yo estoy aquí. Entre un techo enorme y un suelo. En medio, casi todo,
casi algo que se sabe vivo y a punto de morir.
Un sediento bebé que se despierta del sueño de la vida.

De aquí al final queda poco.
En fila india y sin apelotonarse.
Es el camino.
2 metros de ancho.
Miles de millones de muertos de largo.


Resultado: La Esperanza.
A los lados, las plumas que cayeron de los pájaros
cuando el cielo tiró al suelo sus gaviotas, palomas, sus gritos descoloridos.
Verdes veredas parecen los hombres que se tienden a nuestro lado.
Eterno caminar. Pasas y paso.
Al final espera algo.

El mar está en la cara de los ángeles.
Ojos son los miles de cielos.
No espejos.

Dios al cuadrado

es sólo dios.

.....
2002