martes, 29 de diciembre de 2015

Y no amanece

No escucharé despierto
cómo llega el día.
El crepitar de las tablas en el cerebro.

La sombra que te acecha
ocupa todo un campo de esperanza sin vida.
Y aun dormidos
roncan
como cadáveres de un Sol
Escondido y Prohibido.

No llegará el día
mientras habite yo donde el día
Nunca ha estado
Donde sólo otros pocos
como Nosotros
tienen los pies descalzos

Mientras volvéis
la oscuridad acaricia con su pupila
las sábanas
Y todo el que lo observa
Sabe
que el sudor no se desprende
con sólo mirarlas

Pero yo no miraré
mientras el hedor alerta a los sedientos
Yo pasaré
tratando de que el momento
sea un sueño
y de que el tiempo
no se desplome
encima del silencio.

Yo me habré marchado,
como yo
todos los yos que no han sido
por el día asesinados

Y mientras huimos
Muchos otros Yos nos quedamos
Despiertos
Como una cicatriz en medio de la nada
Esperando a que llegue
EN UN FIN QUE TODO LO CONCLUYE
El Día. Sólo eso
Nada

La sed de los hombres amarillos 2006