miércoles, 6 de enero de 2010

24 En la tierra fría

24 En la tierra fría

En la tierra fría
crecen las palabras
y los hombres que vienen
de escuchar la amenaza
de entender la respuesta
de perpetrar la venganza.

En la tierra fría
donde brotan las flores
después de cada guerra
donde yacen los cuerpos
que permanecen calientes
debajo de las faldas
de las bellas durmientes
Se ciernen los cuervos
sobre los tigres rugientes.

Donde los que nos fuimos
cuando los otros volvieron
Hemos estado perdidos
en este paraíso
Que no nos prometieron.
Quemados y Jodidos
por la esperanza brutal
de que saldríamos vivos
Después de los años
y del cielo amarillo
de ver pasar el agua
y morirse el camino

(hacia adelante,
hacia atrás
como una masa de polvo
condenados a pisar
a dejar huellas indemnes
que no se borrarían
cuando el polvo se asentase
en la ribera del río)

En la tierra inerte
donde el golpe seco
aplasta la caída
con un chasquido aun mas seco
Los hombres que conducen
(vacío el cenicero)
descubren que el camino
no es igual que el sendero;
encuentran que no saben,
redefinen el término
averiguan que el día,
que el tiempo, el movimiento
es un vaso sanguíneo
Que explota con la luz
Que ilumina el cerebro.

Y se quedan así
Deshidratados
Ventanillas subidas
En medio del desierto.
Como perros sarnosos
Abandonados

En medio de la tierra
fría

Debajo del cemento.