sábado, 10 de septiembre de 2011

Los niños del sueño callejero

Se oyen aun las piedras retumbar en la membrana



Alejarse o morir



Los niños estridentes con su sonajero

muestran su boca sin dientes

sus ojos infectados de sueñoo callejero



Pero yo quiero tragarme toda la noche hoy



Ya no veo

y las esquinas se han llenado de perros



Se oyen aún los disparos atravesar la memebrana

como raciones que amenazan con acabarse

cuando redoblen los timpanos

y se oxiden las campanas



Ya no veo

quisiera desnudarte para arrancarte un pedazo de pecho

Ya no veo

y los hombres absurdos agitan las hojas escritas en el viento



Lo firmaste

reclaman

y jadean


en serio,

no recuerdo ya nada en absoluto

de todo aquello



Pero los niños son tercos

quieren sobrevivir a la venganza de los esqueletos

quieren comer a todas horas

lloran gotas de coca-cola que se quedan pegadas a sus labios resecos



Te estás muriendo

estúpida

deja de ofrecerme tu boca negra y tu colección de sellos

apártate del camino

muestra un poco de respeto



Lo firmaste con tus propios dedos

lo afirmaste con tu propio cuerpo



En la hora del sonido de aristas de plata

y la lluvia de saliva

escaparemos de la poesía



y ellos se tendrán que asfixiar con sus verbos suicidas



Y los niños sólo crecerán



Y estaré ya tan lejos