miércoles, 17 de diciembre de 2025

Repitiendo palabras sencillas sobre el asunto


Hoy

voy a parar

porque el reloj es blanco

los números han saltado

todos juntos al pasado

estábamos sentados 

en un árbol

que había caído tiempo atrás

y que los niños de otro tiempo

más atrás habían trepado

todas nuestras canciones

en una cinta de caset

y nuestras ilusiones

iban subiendo los escalones

para caer de golpe

cuando entramos en la vejez

ahora ya no me importa

si estás durmiendo sola

vino con coca cola

y porros en un parque 

mientras hablábamos de ayer

cuando el ayer era también

un día y una hora

cuando éramos mejores

ilegales

anormales

decidí, decidimos

la maleta no la vi

no la vimos

todas aquellas cosas blancas

como el reloj, las horas

nos las comimos

y vivimos

y perdimos

y vencimos

AL día siguiente

han pasado 30 años al día siguiente

pero volverá a salir el sol

en medio de la guerra

el día que el abuelo

se inventó la guerra

un día sin tormenta

nuestros ídolos se mueren

y dentro del televisor

solo se mueren ya los otros

y nosotros

nos quedamos a solas

al final de la misma calle

vacía y a lo lejos

que tampoco tiene salida

si te vas

el miedo que me acosa

se congelará

será la misma cosa

que se asoma

de noche cuando duermo

soy pequeño

y los sueños

se vuelven realidad 

en medio 

de un final que no termina

si te vas

la vida

se queda tan fría

y el viento que no cesa

y el niño que no grita

están hablando los muñecos

del Gernika

si te vas

por fin

será el último verso del poema

será una pena

terminar

porque mañana ya no estarás

y no habrás tenido tiempo

claro

para las despedidas

sábado, 11 de octubre de 2025

Excusa

Excusa

No es excusa
Nadie encuentra la puerta
Tampoco hay sugerencias que coincidan
con los carteles que indicaban la salida.
Pero Nadie se da cuenta.
Todo son ojos que miran
las cosas, que en otra vida
por nadie fueron miradas
y por ende, no existían.
No es excusa,
pero la casa se ha quedado vacía.
El tiempo está pasando en los televisores
y está cayendo la muerte 
en los hombros de la gente
y parece lluvia fina.

No hay más que niños
en la plaza, solo niños
No es excusa
Nadie encuentra la firma
pero la muerte ha de caer
como un manto de estrellas
en la noche
y extenderse por la tierra
como lluvia fina.

Nadie oye nada. Nadie escucha
cuando todos tienen la palabra.
Cuando todos lo saben todo
pero nadie entiende nada
Cuando los árboles gritan
y el silencio es la respuesta.
Caerán los hombres, para siempre
como lluvia fina, infinita
persistirá la naturaleza.

Las calles serán incorporadas
al conjunto de las cosas que desaparezcan.
Los niños serán adultos
después ancianos
después cadáveres
y nunca más adolescentes.
La guerra será un sueño
de las hormigas y de los peces
que sin memoria
recordarán solo la difracción de la luz
sobre la superficie ondulada
y la inercia
devolverá los colores primitivos
y nadie podrá mirar más
las cosas

No es excusa
pero lo he soñado esta noche
y el fin
está ya cerca.